Relatos porno de bisexuales
Amigas y amantes
por horny (escritora@colombia.com)
AMIGAS Y AMANTES
Por: Horny
Dedicado a Lorena
Lorena era una buena amiga, nos reuníamos de vez en cuando para
hacer las compras o cenar. Teníamos muchas cosas en común, ambas
casadas, con hijos y ante todo el mundo un par de respetables amas
de casa, con un trabajo fuera del hogar de 8 a 5, en resumen esposas
y madres ejemplares o al menos eso pensábamos la una de la otra…
Un sábado de tantos me invitó a quedarme en su casa pues su esposo e
hijos se habían ido a pasar el fin de semana a casa de su suegra con
la cual Lorena no se la llevaba muy bien.
Cuando llegué a su casa a eso de las 6:00 p.m. me abrió la puerta
envuelta en una cobija y sin arreglar.
Marcela: Hola amiguita, y esa facha?
Lorena: Tuve que decirle a mi esposo que estaba indispuesta para que
no insistiera en que fuera con ellos pero dame 15 minutos y estoy
lista.
Marcela: Qué tienes pensado?
Lorena: Un tipo de la oficina me recomendó un sitio estupendo.
Marcela: Listo amiga, mientras te arreglas me vas contando.
Media hora después salimos en su coche como un par de adolescentes
traviesas a pesar que ella cuenta con 31 y yo con 26. Ella llevaba
puesto una blusa blanca sin sostén excesivamente escotada que
realzaba tanto el tono bronceado de su piel como sus generosos
pechos y unos pantaloncitos cortos sin bragas los cuales se metían
generosamente por la raja de su hermoso culo. Yo lucía un poco mas
formal con mi vestidito negro de una pieza sin sostén también pero
si llevaba bragas. En todo caso ambas estábamos hermosas, la blanca
y la morena en busca de un poco de diversión esa noche de soltería.
Desde que llegamos fuimos el centro de atención. Esa noche no éramos
nosotras y lo mejor era que entre las dos había una complicidad
especial por primera vez en varios meses de amistad. Nos sentamos en
la barra y unas copas después nos estábamos haciendo confidencias
que nunca nos habíamos atrevido a hacernos.
Lorena: Si supieras Marcela… hay cosas de mi vida que no le he
contado ni a mi mejor amiga… cosas que si alguien divulgara me
acabarían la vida, mi matrimonio, todo…
Marcela: Todos tenemos nuestro lado oscuro Lorena y no creo que sea
tan malo. Te propongo un trato, tú me cuentas y yo te cuento…
Lorena: Hasta hace un par de meses no se me había ocurrido serle
infiel a mi marido pero conocí un hombre que me hizo descubrir la
puta que hay dentro de mí.
Marcela: Quieres decir que mas que tu amante te llevó a hacer otras
cositas?
Lorena: Si, pero cuéntame tu primero como quedamos. Le has puesto
los cuernos a tu marido?
Marcela: Si, con un par de amigos suyos me he acostado algunas
veces.
Lorena: Quienes son? Los conozco?
Marcela: No creo, ambos fueron compañeros de la universidad, uno de
ellos nuestro padrino de matrimonio, y el tuyo quien es?
Lorena: Mi vecino Pablo, aunque ahora esta preso.
Al escuchas estas palabras palidecí.
Marcela: No puede ser… tu de casualidad publicas relatos en una
página de internet?
Ella bastante asombrada asintió con la cabeza.
Marcela: Entonces no me cuentes nada porque ya lo se todo, publicas
tus relatos bajo el nick de Lorena y las historias de lo que has
hecho harían palidecer a cualquiera.
Lorena: Bueno, ya lo sabes todo, salvo algunos detalles esa ha sido
la historia de mi vida reciente.
Marcela: Lo curioso de todo este asunto es que yo publico mis
relatos en la misma página, el mundo es un pañuelo…
Lorena: Jajaja, no puede ser, y cual es tu nombre de escritora?
Marcela: Horny.
Lorena: Si, alguna vez leí un relato tuyo, sobre una experiencia con
una mujer en tu infancia si mal no recuerdo. Por cierto me excitó
bastante.
Marcela: De modo que ambas hemos tenido que ver con mujeres y no
hemos sido precisamente unas santas y nos hemos puesto con pudores
todo este tiempo. Creo que a partir de hoy nuestra amistad se
fortalecerá…
Lorena: Estoy segura de eso.
Dijo esto mirándome por encima del vaso de una manera que nunca
antes había hecho lo cual provocó en mí un estremecimiento bastante
particular. A decir verdad esta mujer está demasiado buena como para
dejarlo pasar por alto aunque me considerara heterosexual. Se me
pasó por la cabeza que una probadita de chocho no me volvería
lesbiana de un momento a otro.
Marcela: Es curioso que a través de nuestros relatos nos conozcamos
un poco y en persona nunca nos hayamos atrevido a contarnos nada,
somos un par de tontas.
Lorena: Si, pero ahora podemos recuperar el tiempo perdido.
Y volvió a mirarme de ese modo extraño solo que esta vez mas
intensamente y yo tuve que bajar la mirada. No tenía escapatoria,
esa noche iba a ser memorable.
Marcela: Y dime Lorena, de las cosas que no has hecho cual te
gustaría hacer, qué fantasía no resuelta tienes? A lo mejor yo te
podría ayudar de alguna manera.
Lorena: Una de mis fantasías es ser violada de manera abrupta y sin
contemplaciones en algún callejón solitario pero no veo como podrías
ayudarme.
Marcela: No creo que te quede muy difícil hacer realidad esa
fantasía, cualquier hombre se sentiría feliz de pegarte una
violadita en cualquier parte aunque por lo que veo no creo que
ofrecerías mucha resistencia.
Lorena: Tienes razón, técnicamente no sería una violación sino un
buen polvo con un desconocido.
Marcela: Esa es una de mis fantasías, hacerlo con una persona que
acabo de conocer y que no volveré a ver. Eso me haría entregar con
una pasión ilimitada.
También quisiera repetir mi experiencia con mujeres.
Al caer en cuenta de lo que había dicho me avergoncé un poco pues
sonó casi como a insinuación dadas las circunstancias.
Lorena: No te apenes Marcela, estamos en confianza, además vele el
lado bueno, ambas podemos realizar nuestra fantasía esta misma
noche.
Marcela: Listo Lorena, por una vez en mi vida voy a dejarme llevar
por completo y con tu ayuda puesto que tienes un poco mas de
experiencia que yo en estos temas.
Lorena: Cuando tu quieras, acabemos esta copa y miremos como se van
dando las cosas.
Seguimos conversando y riéndonos un rato mas ajenas a las miradas de
un hombre que nos observaba más insistentemente que los demás.
Estaba con un amigo que yacía borracho acostado sobre la mesa y por
todo entretenimiento se dedicó a observar parte de la noche a las
dos hermosas mujeres solitarias de la barra.
Lorena: Alguna vez lo has hecho al aire libre?
Marcela: Un par de veces, no es que me fascine pero hoy es un buen
día para probar y repetir.
Entonces pagamos y salimos. Ya afuera ella me tomó de la mano y me
guió hasta la parte trasera del local. Allí había un pequeño parque
poco iluminado por donde no pasaba casi nadie a esa hora. Casi…
Lorena tomó la iniciativa todo el tiempo y eso me gustó para ser la
primera vez que estábamos juntas, ya tendría tiempo para
reivindicarme con ella. Me recostó contra un árbol y comenzó a
besarme el cuello suavemente mientras me cogía ambas tetas sin
reparo alguno. Yo me desinhibí un poco y bajé mis manos por su
hermosa espalda desnuda hasta llegar al pantaloncito. No me detuve
allí y metí ambas manos dentro del mismo apretándole las nalgas y
pegando su pubis al mío. Cuando esto ocurrió ambas soltamos un
pequeño gemido y nuestras bocas se juntaron ansiosas. Continuamos
tocándonos por encima de la ropa y moviendo nuestras caderas sin
dejar de besarnos.
Duramos así por espacio de unos diez minutos hasta que fuimos
interrumpidas por el hombre del bar, el que nos estuvo observando.
Con un movimiento de cabeza que no daba lugar a dudas nos obligó a
subirnos a su coche y a acurrucarnos en la parte trasera. Cualquier
otra mujer en nuestro lugar habría gritado o pataleado pero nosotras
estábamos tan calientes por nuestros toqueteos y por la conversación
que habíamos tenido previamente que no pusimos ningún reparo. Al
contrario, en el interior del vehículo no dejamos de acariciarnos
excitadas aún mas por el peligro que corríamos.
Minutos después el hombre parqueaba en un motel de las afueras de la
ciudad y nos ordenaba bajar. En este momento lo observé un poco
mejor… moreno, de ojos marrones, no sobresalía por su estatura ni
por ser muy atractivo pero si por su virilidad.
Lorena y yo temblábamos un poco a pesar que estaba ocurriendo algo
que ambas deseábamos desde tiempo atrás.
El hombre nos condujo hasta una habitación donde nos hizo entrar y
cerró la puerta tras de sí. Nos ordenó desvestirnos cosa que hicimos
sin demora. Observó con deleite que Lorena no llevaba ropa interior
y yo apenas unas diminutas bragas las cuales cayeron al suelo al
lado del vestidito. El se desvistió también pero se sentó en un
sillón, no se abalanzó sobre ninguna como pensé inicialmente.
Aparentemente no estaba armado y eso me tranquilizó.
Ajenas al hombre que nos miraba y ordenaba desde el sillón con
Lorena nos dedicamos a contemplar nuestros cuerpos desnudos. Sus
tetas parecían esculpidas, eran una maravilla de la naturaleza, solo
deseaba posar mis labios en ellas y besarlas una por una,
concentrándome en cada pezón, pasar mis manos por su piel desnuda y
acariciarla como si fuera terciopelo. Juntamos nuestros cuerpos y
nuestros pezones se tocaron. El hombre apenas tuvo que ordenarnos
hacer algo pues nosotras estábamos más que listas para recorrer el
cuerpo de la otra por completo.
Nos acostamos una encima de la otra haciendo el 69. Lorena llevaba
su chochito afeitado, con una pequeña mata de pelo encima de la
cueva. Yo lo tenía completamente salvaje y natural, peludito pero
suave. Sin demora comenzamos a comernos el chocho mutuamente
empleando para ello nuestra lengua y abundante saliva. No puedo
precisar que me excitaba más, si probar el rico chocho de Lorena o
lo que ella me estaba haciendo en el mío o el sentirme observada por
el desconocido que tenía la polla a punto de reventar y se la
meneaba en el sillón.
Mi lengua se enredaba en la pequeña mata de pelo castaño del chocho
de mi amiga y sus abundantes fluidos me tenían completamente
empapada. Con ambas manos la tenía cogida por las caderas para
acercarla mas a mi. Ella por su parte me lamía sin tregua metiendo
su lengua lo mas posible dentro de mi cueva y halándome los labios
vaginales con los suyos.
De repente Lorena que estaba encima levantó su carita untada de mis
fluidos y le dijo al fulano que si no quería unirse a la fiesta, que
si solo pensaba observar, que si había tenido agallas para traernos
a ambas "a la fuerza" pero no para darnos pija a las dos por todos
nuestros orificios hasta que pidiéramos clemencia.
El ni corto ni perezoso se acercó a Lorena por detrás y sin
contemplación alguna le clavó la polla por el culo pensando con esto
darle un pequeño escarmiento, pero que va… esta pequeña puta tenía
el culo mas que acostumbrado a que le dieran todo el clavo posible,
es mas, le encantaba el sexo anal.
Yo continuaba debajo de Lorena y ante mis ojos tenía un bello
espectáculo, su cuquita completamente abierta, húmeda y sonrosada y
su culito embestido por una verga de mediano tamaño, gordita y
venosa. Las bolas del hombre casi chocaban contra mi cara momento en
el cual aprovechaba para darle unos cuantos lametones, sin descuidar
ni un centímetro de la rajita de Lorena.
Entre el desconocido y yo logramos hacerla correr un par de veces
entre gemidos y suspiros entrecortados y el hombre no se quedó atrás
pues se corrió en el culo de Lorena para su deleite y al ir sacando
la verga se iban escurriendo unas cuantas gotitas de semen que caían
en mi boca completamente abierta.
No bien ella se hubo despegado de la verga del tipo se volteó y se
la lamió agradecida hasta que se la dejó limpia y reluciente y
minutos después lista de nuevo para la acción.
Esta vez me tocó a mi disfrutar un poco mas de la polla del
individuo pues cuando la tuvo completamente tiesa se acercó a mi. Me
la metió por la rajita húmeda la cual ofreció poca resistencia
puesto que hacía rato estaba esperando algo de pija.
Se movía como un poseído encima mío mientras Lorena por su parte me
hacía ver las estrellas chupándome las tetas. Su lengua peleaba con
mis pezones primero uno, luego el otro, halándolos con sus labios
gruesos y húmedos. Con una de mis manos alcancé el clítoris de
Lorena para darle una masajeada para agradecerle sus favores razón
por la cual los tres llegamos casi al tiempo a la cima del éxtasis.
Nos tumbamos en la cama exhaustos, el hombre en el centro con la
polla recostada en una de sus piernas y mirada de satisfacción.
Nosotras con el pelo revuelto y la cara tostada untada de todos los
fluidos corporales imaginados. Aún así se veía hermosa y le acaricié
el rostro pasando mi brazo por el pecho del hombre que a todas estas
ni su nombre sabíamos lo cual hacía mas interesante nuestra
experiencia.
Minutos después me coloqué de rodillas en medio de los dos y comencé
a masturbarlos, al principio lentamente para que entraran en calor y
luego aumenté la velocidad. Hubiera querido ser un pulpo en ese
momento para poder acariciarlos en otros lugares simultáneamente
pero esto no fue necesario porque comenzaron a acariciarse y a
besarse aún acostados mientras yo continuaba subiendo y bajando mi
mano derecha por el miembro del tipo y metiendo dos o tres dedos de
mi mano izquierda por la cálida cueva de Lorena.
Ambos parecían un par de ranas, con las piernas completamente
abiertas, excitados gimiendo y con ganas de cambiar de posición. El
hombre tomó la iniciativa y se puso de rodillas indicándonos que nos
colocáramos ambas en cuatro, una al lado de la otra. Comenzó
entonces a darnos pija en forma, metiéndole la verga a una y luego a
la otra mientras nosotras nos tocábamos. Minutos después nos regaló
su leche tibia en las nalgas la cual esparció abundantemente hasta
donde alcanzó.
Después de esto nos vestimos y le pedimos al hombre que nos llevara
de nuevo al bar para recoger el ccche de Lorena. Durante el camino
se le aflojó la lengua y nos dijo que éramos unas hembras en todo el
sentido de la palabra, las mejores putas que había tenido en mucho
tiempo y que sería un placer repetir. Nosotras le hicimos saber que
lo de esa noche con el se quedaba así, que no nos interesaba ni
siquiera saber su nombre.
Nos despedimos del hombre y salimos rápidamente cuidando que no nos
siguiera. Al llegar a su casa nos metimos desnudas en su cama y
pasamos la noche abrazadas y dándonos besitos. Ese día Lorena se
convirtió no solo en mi mejor amiga sino en mi amante y confidente y
yo en la suya.
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